El ambiente que allí se respiraba se crispó por segundos, sin embargo la inesperada marcha de dos periodistas evitó males mayores y todo volvió a la normalidad, no sin antes exponer a todos los presentes una serie de palabras que brotaron de los labios de uno de los reporteros que en ese preciso momento salía por la puerta.
- Ese payaso acabará con todos nosotros y nadie, absolutamente nadie hará nada por evitarlo. Es imposible luchar contra algo que tiene el poder de manipular mentes a su capricho o suspenderse en el aire como si tal cosa.
Continuaba hablando en voz alta pero sus palabras se desvanecían sin que pudieran llegar a oídos de nadie. Quizá su compañero sí pudo rescatarlas. El entrevistado tras escuchar expresiones de tan marcada índole acusativa, decidió cambiar su semblante tomando este un cáliz mucho más pensativo y acorde con su personalidad. Tal vez aquel impertinente tuviera razón, tal vez...
- ¿Cómo su equipo de profesionales y usted han llegado a la conclusión de que se trata de un payaso el que está detrás de todo esto y no de casos independientes y nunca relacionados entre sí?
- A esa pregunta sí que le puedo contestar. Noventa y un cuerpos de los encontrados tienen algo en común. Todos ellos llevan tatuados cerca del tobillo izquierdo en unos casos o del derecho en otros, el rostro de un pequeño bufón feliz y una palabra al lado: “JOKER”.
- ¿Ese es su nombre?
- Sí, así es. Mas que un término es más bien su firma. Desde el primer cuerpo encontrado allá por las pasadas Navidades han analizado minuciosamente esta pista gente experta y todos han coincidido en que... bueno... es un poco difícil explicar con palabras.
- Inténtelo, por favor- insistió el periodista.
- Está bien. Los médicos forenses están convencidos de que se trata de algo que surge de la piel como un lunar o un grano. Es decir, nadie los tatuó nada, ni muchísimo menos. Simplemente nació de una forma natural.
- Y... ¿Cuándo se supone que empieza a nacer esa especie de señal?
- Pensamos que todo comienza cuando sus víctimas logran ver la perversa silueta camuflada en ese carnavalesco disfraz de payaso.
- ¿Todos los cuerpos encontrados muestran con claridad el dibujo y su posible firma?, ¿siempre aparece visible cerca de los tobillos y no en un brazo o en la espalda, por ejemplo?
- Las preguntas de una en una, por favor. Bueno tengo que decir que sí, el lugar elegido siempre es el mismo. No han hallado ni un solo cuerpo que lo tuviera en cualquier otro lugar. Contestando a la otra pregunta quiero que sepan que todos ellos lo tenían exceptuando las dos niñas de esta mañana. Ellas contaban con la palabra pero el dibujo estaba sin acabar. A medio hacer, como si hubiesen muerto antes de lo programado.
- ¿Está usted diciendo que desde que se produce el primer roce o contacto con el payaso hasta el fallecimiento del desafortunado hay un espacio de tiempo preestablecido que no es aconsejable alterar ni violar?
- Sí, más o menos. Ese periodo de tiempo es corto pero aún no lo sabemos con exactitud.
- Me estaba preguntando y estoy convencido de que el resto de mis compañeros también, ¿podría revelarnos si ese hombre con el que intercambió ciertas palabras no hace mucho tiempo también llevaba el tatuaje con la firma?
- ...Eh... No, no lo llevaba.
- ¿Se lo dijo de palabra o bien lo vio usted con sus propios ojos?
- Les aseguro que no lo llevaba y les rogaría por favor que no volvieran a hacer alusión a esa persona.
- Pero...
- Por favor.
- Está bien.
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